18 de febrero de 2026
Sesión No. 3 de la Cátedra Carlos Restrepo Piedrahita
En el marco de la Cátedra CRP, el Instituto de Estudios Constitucionales Carlos Restrepo Piedrahita llevó a cabo la sesión titulada “El derecho internacional en crisis: el peso de las decisiones unilaterales y el nuevo tablero de la geopolítica”, un espacio de análisis académico dedicado a examinar los desafíos contemporáneos del derecho internacional público frente al unilateralismo estatal y las transformaciones del orden mundial.
La sesión contó con la participación del Dr. Wilfredo Robayo Galvis, docente investigador del Departamento de Derecho Constitucional, máster en Derecho Internacional por la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y en Cooperación Internacional y Relaciones Internacionales por el Instituto de Estudios Europeos Campus Stellae.
Durante su intervención, el Dr. Robayo advirtió sobre el alto nivel de desinformación existente en torno al funcionamiento, los objetivos y los alcances del derecho internacional. Frente a afirmaciones que niegan su existencia, utilidad o vigencia, el ponente planteó como hipótesis central que el derecho internacional no se encuentra en crisis como sistema, sino que enfrenta una crisis interna, particularmente en algunas de las instituciones que lo integran. Esta distinción, señaló, resulta fundamental para comprender los fenómenos actuales.
Desde una perspectiva histórica, explicó que el derecho internacional ha surgido y se ha desarrollado a partir de profundas rupturas históricas, las cuales han operado como catalizadores de cambio normativo. En ese sentido, sostuvo que las crisis no han significado su desaparición, sino su transformación y reinvención.
Uno de los ejes centrales de la sesión fue el análisis de las tres caras del unilateralismo. En este contexto, se examinó el anuncio realizado el 8 de enero de 2026 por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativo al retiro de su país de más de sesenta organizaciones y tratados internacionales, así como la solicitud de un presupuesto de 1,5 billones de dólares para defensa. Estas decisiones, adoptadas pocos días después de la intervención estadounidense en Venezuela —considerada ilegal a la luz del derecho internacional público—, evidencian un giro significativo frente al papel histórico de Estados Unidos en la consolidación del orden multilateral posterior a la Segunda Guerra Mundial.
El Dr. Robayo explicó que el unilateralismo coercitivo se manifiesta tanto en el uso directo de la fuerza militar sin autorización del Consejo de Seguridad como en la instrumentalización de la economía, las redes de telecomunicaciones y las cadenas de suministro tecnológico como mecanismos de presión estatal. Este fenómeno, advirtió, supone la sustitución del derecho por la ley del más fuerte, con graves consecuencias para la legitimidad y eficacia del orden jurídico internacional.
Asimismo, abordó el unilateralismo normativo, entendido como la reinterpretación o redimensionamiento de las reglas internacionales a partir de los hechos, permitiendo a los Estados construir órdenes jurídicos a su medida y debilitando los principios del multilateralismo. Este tipo de prácticas genera, además, un efecto de contagio que incentiva comportamientos similares por parte de otros Estados.
En relación con el nuevo tablero de la geopolítica, el ponente señaló que el mundo se encamina hacia un escenario multipolar caracterizado por la ausencia de consensos normativos claros. En este contexto, identificó tres grandes desafíos para el derecho internacional contemporáneo: la soberanía digital, los derechos humanos y el derecho del mar, ámbitos en los que se evidencian profundas tensiones entre las principales potencias.
Finalmente, destacó que el derecho internacional es, al mismo tiempo, limitado e indispensable. Limitado, porque no puede sustituir la gobernanza interna de los Estados ni resolver sus crisis institucionales; e indispensable, porque constituye la única herramienta jurídica capaz de ofrecer marcos normativos y consensos frente a riesgos globales y transnacionales como el cambio climático, la inteligencia artificial, la ciberseguridad o la energía nuclear.
La sesión concluyó con una activa participación del público, cuyas intervenciones abordaron, entre otros temas, el futuro del derecho penal internacional, el colonialismo digital, el papel de los bloques regionales y el rol del Sur Global. Como reflexión final, se subrayó que el derecho internacional no desaparece por las decisiones unilaterales de las grandes potencias, sino cuando la comunidad internacional normaliza la ausencia de consecuencias frente a su incumplimiento. En este escenario, países como Colombia y la región de América Latina y el Caribe están llamados a desempeñar un papel activo en la construcción, desarrollo y aplicación del derecho internacional desde perspectivas propias y contextuales.