26 de febrero de 2026
Sesión No. 4 de la Cátedra Carlos Restrepo Piedrahita
En el marco del ciclo de análisis sobre la organización del poder público, el pasado 25 de febrero se llevó a cabo la cátedra ‘El papel de la Fiscalía General de la Nación en la Rama Judicial’, que contó con la intervención del Dr. Hernando Barreto Ardila, actual Fiscal 6° delegado ante la Corte Suprema de Justicia y profesor de la Universidad Externado de Colombia. Durante su presentación, el invitado ofreció un diagnóstico crítico sobre las fallas estructurales de la Fiscalía y los desafíos actuales para garantizar una justicia penal más efectiva.
El Dr. Barreto inició su intervención diferenciando entre eficiencia —cumplir metas optimizando recursos— y eficacia —lograr el objetivo sin considerar el uso excesivo de recursos—. Señaló que el peor escenario para la ciudadanía se presenta cuando el sistema judicial no produce resultados y, además, desperdicia recursos públicos. Uno de los señalamientos más contundentes fue la utilización indebida de figuras jurídicas, advirtiendo que en algunos casos se declaran delitos de lesa humanidad para justificar retrasos investigativos. Esta práctica, según explicó, evita reconocer fallas institucionales e impide cerrar adecuadamente procesos que deberían resolverse mediante decisiones de preclusión.
El ponente también subrayó la importancia de la inmediatez en la recolección de evidencias y reiteró que “lo que no se investiga en las primeras 48 horas es muy difícil conocerlo después”. Para ilustrarlo, mencionó los casos de Terry Watson y Yuliana Samboní, en los que la rapidez de la investigación fue determinante. Añadió que una condena que llega 10 o 20 años después del delito no cumple una función persuasiva y, por el contrario, fortalece la sensación de impunidad.
La segunda parte de la sesión se centró en las transformaciones implementadas por la administración actual para corregir falencias estructurales de la entidad. Entre los puntos destacados mencionó la necesidad de medir los resultados con criterios reales, cuestionando la antigua práctica de considerar “esclarecido” un caso solo con la captura del autor material, sin identificar al determinador. Asimismo, explicó que un memorando de 2024 dispuso que el fiscal que inicia la indagación sea el mismo que sustente el caso en juicio, con el propósito de que el éxito se mida por la obtención de sentencias condenatorias —o con vocación de éxito— y no únicamente por la apertura de investigaciones.
El Dr. Barreto también se refirió a la política de justicia premial, cuyo objetivo es revertir la actual tendencia en la que el 95% de los casos pretenden ir a juicio, promoviendo investigaciones robustas que permitan alcanzar preacuerdos y aceptaciones de cargos. En materia de organización interna, destacó la implementación del criterio de asociatividad, que agrupa los casos por bienes jurídicos y permite priorizar los delitos más graves y resolver con mayor celeridad aquellos de menor impacto. Finalmente, abordó los retos técnicos y la necesidad de reforzar la lucha contra la corrupción, insistiendo en que la extinción de dominio debe ser más ágil para evitar la depreciación de bienes ilícitos y afectar de manera efectiva las economías criminales.
Para cerrar, el ponente hizo un llamado a fortalecer la rigurosidad técnica dentro de la institución, señalando que la falta de preparación en la identificación de hechos jurídicamente relevantes sigue siendo una de las causas más recurrentes del fracaso investigativo. Recalcó que superar estas falencias es indispensable para recuperar la confianza ciudadana y garantizar un sistema penal más eficiente y justo.